Este tipo de familiar rara vez se interesa en ti, pero aparece cada vez que necesita un favor, dinero o apoyo. Si te negás, intenta hacerte sentir culpable con frases como:
“Pensé que eras más generoso”
“No esperaba que me dijeras que no”
Esta manipulación emocional puede hacerte sentir responsable, aunque cuidar tus propios límites es tu derecho.
Qué hacer:
Aprendé a decir no con firmeza y sin culpa. Por ejemplo:
“No puedo ayudarte en este momento, pero espero que encuentres una solución.”
Las personas que realmente te quieren no te presionan ni te chantajean emocionalmente.
3. El Infantilizador (que te trata como si no supieras)
Muchos adultos mayores enfrentan la falta de autonomía por parte de familiares que creen que ya no pueden tomar decisiones por sí mismos. Expresiones como:
“Déjame manejar tu dinero”
“No deberías salir solo”
“Eso no lo entendés, es tecnología”
Aunque a veces provienen de buenas intenciones, estas actitudes reducen tu independencia y afectan tu autoestima.
Qué hacer:
Reafirmá tu autonomía. Podés aceptar ayuda cuando la necesites, pero sin ceder tus decisiones. Una respuesta adecuada puede ser:
“Gracias por preocuparte, pero esta decisión la tomo yo.”
Recordá que sos una persona con experiencia, criterio y capacidad para manejar tu vida.
4. El Dramático Permanente (que trae problemas ajenos)
⬇️⬇️ continúa en la página siguiente ⬇️⬇️
