Sólo un vaso cada mañana durante 10 días para conseguir un vientre plano

El primer ingrediente podría sorprenderte por su simplicidad: agua tibia. Ni fría ni hirviendo, sino tibia. Esta temperatura específica tiene beneficios notables para el sistema digestivo. El agua tibia actúa como vasodilatador, relajando los músculos lisos que recubren el sistema digestivo y facilitando el tránsito intestinal.

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Esta relajación muscular reduce el riesgo de estreñimiento a la vez que estimula la producción de enzimas digestivas esenciales para descomponer los alimentos y absorber adecuadamente los nutrientes. Además, el agua tibia proporciona una sensación natural de saciedad que puede ayudar a reducir el apetito y acelerar el metabolismo.

Limón fresco: un concentrado de beneficios

El segundo ingrediente es jugo de limón fresco, rico en   vitamina C, un poderoso antioxidante que protege las células del daño y reduce la inflamación. El sabor ácido del limón estimula la producción de jugos digestivos y enzimas que ayudan a descomponer los alimentos.

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A pesar de su sabor ácido, el limón tiene un efecto alcalinizante en el cuerpo una vez metabolizado. Este equilibrio del pH corporal promueve un metabolismo óptimo de nutrientes y puede ayudar a reducir la grasa almacenada. Las propiedades antiinflamatorias naturales del limón también ayudan a reducir la hinchazón y las molestias digestivas.

Vinagre de sidra de manzana: el activador metabólico