Un pasado pesado y un gesto radical
Para Marianne, el dolor es inconmensurable. El acusado es un reincidente conocido y, según ella, nunca debió ser liberado.
Pero lo que realmente la lleva al límite son los comentarios del acusado durante el juicio. No solo niega la violencia sexual, sino que también insinúa que Ana intentó seducirlo. Para Marianne, estas palabras son insoportables.
El 6 de marzo de 1981, tomó medidas

El día de la audiencia, escondió una pistola en su bolso. En la sala, mientras Klaus Grabowski estaba sentado a pocos metros de distancia, sacó la pistola y disparó siete veces. Murió en el acto. La sala quedó en shock. Marianne fue arrestada de inmediato.
En las horas siguientes, el caso conmocionó a toda Alemania. Algunos la describieron como una madre valiente llevada al límite , otros la llamaron criminal. Pero nadie permaneció indiferente.
