Una vida marcada por las heridas
La vida de Marianne había sido difícil mucho antes de esta tragedia. Su padre era miembro de las Waffen-SS , y ella misma sufrió abusos infantiles y varios embarazos precoces. Ana, su tercera hija, fue la primera que decidió criar sola.
Su acción, que luego reconoció como premeditada, fue, en su opinión, una forma de proteger la memoria de su hija. En una entrevista de 1995, declaró:
“Quería evitar que volviera a mentir sobre mi hija”.
¿Qué queda hoy de esta historia?
Marianne Bachmeier falleció en 1996. Sus acciones siguen alimentando el debate, inspirando documentales, películas y reflexiones sociales. Tras este incidente se esconde una pregunta universal: ¿hasta dónde se puede llegar por amor a un hijo?
Es una historia de dolor, de autocomplacencia, de ira… y de una madre que nunca pudo recuperarse de lo que le arrebataron.
Y tú ¿qué harías si fuera tu hijo?
