Se barajan varios escenarios para 2026. Bajo el gobierno de Bayrou, se concibió un proyecto de “año en blanco”: ninguna revalorización de las pensiones básicas para ahorrar varios miles de millones de euros.
Desde la transición política, esta idea no se ha confirmado, pero sigue siendo tema de debate. Si se mantiene la norma actual de indexación a la inflación, podría aplicarse un modesto aumento de alrededor del 1,2 % en enero de 2026, con efecto en el pago de febrero.
Las decisiones finales se tomarán en otoño de 2026, cuando se voten el presupuesto y la ley de financiación de la Seguridad Social.
Ejemplo concreto de impacto
Imaginemos un pensionista que recibe 1.000 € de pensión básica y 600 € de pensión complementaria, o 1.600 € al mes.
- Enero de 2025: +2,2% sobre la pensión básica = aproximadamente +22 € al mes, o 264 € al año.
- Noviembre de 2025: +0,6 a +0,8% sobre el suplemento = +3,60 a 4,80 € al mes, o bien 43 a 58 € al año.
En 2025, este jubilado ganará entre 310 y 320 € más.
En 2026, un aumento del 1,2 % en la pensión básica representaría unos 12 € al mes, o 144 € al año. Pero si volviera el «año en blanco», este aumento desaparecería.
Puntos de vigilancia
- Riesgo de un año en blanco : la congelación total de las pensiones básicas sigue siendo una opción considerada por algunos dirigentes políticos.
- Posible subindexación : incluso si hay un aumento, este podría ser inferior a la inflación, lo que llevaría a una pérdida gradual de poder adquisitivo.
- Impuestos : La desgravación fiscal del 10% sobre las pensiones podría revisarse, lo que aumentaría la carga fiscal sobre los jubilados con ingresos superiores a ciertos umbrales.
- Inflación real : los principales gastos de las personas mayores (energía, salud, alimentación) suelen aumentar más rápido que el índice oficial, lo que acentúa la brecha entre las estadísticas y la realidad efectiva.
En resumen, 2025 ofrece una revalorización modesta pero definitiva, mientras que 2026 sigue siendo un año crucial. Los jubilados deberán seguir de cerca los próximos anuncios presupuestarios para anticipar el impacto en su poder adquisitivo.
