Estamos en plena temporada de cítricos. Las cáscaras de mandarina abundan en este período, es mejor dejarlas a un lado, serán útiles. No te lo vas a creer pero también es posible reciclar las pieles de naranja o mandarina.
Mandarina: cuáles son las características
La mandarina es un cítrico que enamora a todos por su sabor refrescante y su aroma deliciosamente dulce.
Esta fruta tropical de aspecto ovalado y achatado, cuya piel es muy similar a la de una naranja en cuanto a color, textura y brillo. Muy fácil de pelar, fresco es la forma más habitual de consumirlo, ya que de esta forma se puede disfrutar de todo el jugo que se encuentra en su pulpa.
Es una fruta que se puede comer sola, o utilizarse para preparar bebidas refrescantes o utilizar su jugo para preparar postres, salsas y otras preparaciones dulces o saladas.
Para comer una mandarina rica lo primero que hay que hacer es pelarla y los más quisquillosos también le quitan los filamentos blancos que son un poco amargos, pero lo que muchos no saben es que la piel, que le quitamos, siempre se desecha, desperdiciando parte de la fruta con la que podemos hacer infusiones, decorar postres, cócteles, entre otros.
Cómo reciclar las cáscaras de mandarina
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