Sin embargo, es recomendable cambiar la tierra cada 2 o 3 años. Use macetas de terracota, que son más porosas y, por lo tanto, drenan mejor el exceso de agua de la tierra.
Esto es especialmente importante porque la flor de cera no tolera el agua estancada. Requiere riego regular, pero es necesario dejar que la tierra se seque completamente para evitar que la planta se pudra.
Humedad y temperatura
La flor de cera no tolera temperaturas inferiores a 10 °C (50 °F), por lo que se debe tener cuidado durante el invierno.
En cuanto a la humedad, esta planta está acostumbrada a vivir en ambientes con alta humedad, típicos de zonas subtropicales y tropicales. Sin embargo, se adapta bien a ambientes más secos.
Principales problemas de la flor de cera y soluciones
A continuación, se presentan los problemas más comunes de la flor de cera:
Si las hojas de la flor de cera se queman o se enrojecen, podría ser señal de exceso de luz. Aleje la planta de la luz solar directa.
Si las hojas se pudren, puede deberse a un riego insuficiente o a que las raíces se están muriendo. Revise las raíces para detectar cochinillas.
Si las hojas comienzan a verse flácidas, las raíces pueden estar muertas debido a un riego excesivo o insuficiente.
Si la flor de cera no florece, probablemente no esté recibiendo la cantidad adecuada de luz. Sin embargo, algunas hojas pueden requerir cierto tipo de “estrés” para estimular la floración (por ejemplo, períodos fríos o secos).
Si los capullos se caen antes de florecer, es posible que la tierra de la planta haya estado demasiado seca o demasiado húmeda durante mucho tiempo.
Si la flor de cera ha estado seca durante demasiado tiempo, trate de no regarla en exceso. Añada agua poco a poco para asegurar que la tierra esté bien humedecida.
