El segundo ingrediente es un aceite natural que varía según la necesidad de la piel. Mi abuela suele utilizar aceite de coco o aceite de oliva. Ambos son ricos en antioxidantes y ácidos grasos esenciales, que nutren la piel y la mantienen hidratada. Juntos, estos ingredientes forman una mezcla poderosa que ha sido la clave del éxito en el cuidado de la piel de mi abuela.
