El secreto para un hígado blando

Instrucciones

Preparar el hígado
Enjuagar el hígado con agua fría para eliminar las impurezas. Secar con papel absorbente y cortar en rodajas finas y uniformes.

Ablandar con bicarbonato
Colocar las rodajas de hígado en un tazón y espolvorear con bicarbonato. Remover suavemente para cubrirlas uniformemente. Dejar reposar de 20 a 30 minutos. Esto descompone las proteínas, ablandando el hígado.

Enjuagar bien
Enjuagar las rodajas de hígado con agua fría para eliminar cualquier resto de bicarbonato. Secar con papel absorbente.

Marinar (opcional)
Para un sabor extra, marinar el hígado durante 15 minutos con sus condimentos favoritos o una mezcla de salsa de soja, ajo y jengibre.

Cocinar el hígado
Calentar 1 cucharada de aceite en una sartén a fuego medio-alto. Agregar las rodajas de hígado y cocinar de 2 a 3 minutos por lado hasta que estén doradas y bien cocidas. No cocinar demasiado.

Sazonar y servir
Salpimentar al gusto. Sirva con acompañamientos como cebollas salteadas, puré de papas o una ensalada fresca.

💡 Consejos adicionales para un hígado perfecto

No lo cocine demasiado: el hígado se cocina rápidamente. Retire del fuego en cuanto esté listo.

Use hígado fresco: suele estar más tierno que el hígado previamente congelado.

¡Disfrute de su suave y sabroso plato de hígado!