Las creencias antivacunas en tela de juicio
Más allá de sus acciones, los motivos de la enfermera son cuestionables. Varios padres afirman haberla escuchado hacer comentarios hostiles a la vacunación y recomendar “métodos naturales”, como dejar que los niños “corran descalzos por el césped” para fortalecer su inmunidad. Estos relatos respaldan la hipótesis de que su enfoque se guiaba por creencias personales contrarias a la salud pública.
Un juicio muy esperado
Para el fiscal, este caso ilustra una grave violación del deber profesional: «Cada uno puede tener su propia opinión sobre las vacunas, pero un profesional sanitario no puede, bajo ninguna circunstancia, decidir en lugar de los padres y la comunidad». Se han solicitado doce años de prisión y una cuantiosa indemnización, así como la inhabilitación permanente para ejercer la profesión.
El esperado veredicto se espera para los próximos días.
