Masticar clavo: un delicioso impulso para tu bienestar

Regula el azúcar en sangre

Ayuda a controlar los niveles de glucosa si se consume con moderación.

Reduce inflamación y dolores articulares

Por su poder antiinflamatorio, puede ayudar en casos de artritis leve.

Combate resfriados y congestión

Ayuda a aliviar la tos y despejar las vías respiratorias.

¿Cómo consumirlo?
1 o 2 clavos al día, masticándolos como si fueran un chicle.
(El sabor es fuerte, pero el efecto es poderoso).

Si lo preferís, podés preparar una infusión de clavo:

Herví una taza de agua, agregá 2–3 clavos, dejá reposar 10 minutos, colá y tomá.

Precauciones:
No consumir en exceso: puede causar irritación o molestias estomacales si se abusa.

No recomendado en grandes cantidades para embarazadas o personas con úlceras gástricas.

Si estás en tratamiento médico, consultá con tu médico antes de usarlo como remedio regular.