No hay forma más precisa: la manera más exacta de comprobar la frescura de los huevos de gallina

Los huevos de gallina son uno de los alimentos más consumidos en el mundo. Nutritivos, versátiles y deliciosos, se utilizan en miles de recetas, desde el desayuno más sencillo hasta la repostería más elaborada. Sin embargo, verificar la frescura de los huevos es fundamental no solo por sabor, sino también por seguridad alimentaria.

Un huevo en mal estado no solo arruina un plato, sino que puede provocar intoxicaciones graves, como la salmonelosis. Por eso, en este artículo te enseñaremos la manera más exacta y sencilla de comprobar si un huevo está fresco, viejo o en mal estado. Lo mejor: solo necesitas un vaso con agua y tus sentidos.

¿Por qué es importante verificar la frescura de los huevos?
El huevo es un producto perecedero. Aunque su cáscara lo protege, con el tiempo su contenido comienza a deteriorarse. Si se consume un huevo caducado o contaminado, puede provocar:

Malestar estomacal
Náuseas, vómitos o diarrea
Infecciones bacterianas como salmonella
Mal sabor o malos olores en los alimentos preparados

Además, a diferencia de otros productos, el huevo no siempre muestra señales visibles de estar en mal estado, por lo que aprender a evaluarlo correctamente es esencial.

El método del vaso con agua: la prueba infalible
Este es el método casero más exacto, confiable y utilizado en todo el mundo para comprobar la frescura del huevo. Solo necesitas un recipiente con agua (preferiblemente profunda) y seguir estas observaciones:

Paso a paso:

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