Piel radiante: nutrientes que hidratan, reducen arrugas y mejoran la pigmentación.
Control del azúcar en sangre: índice glucémico bajo para mantener la energía estable.
Rica en minerales esenciales: folato, manganeso, potasio y hierro para huesos, músculos y vitalidad.
Formas creativas de disfrutarla
Cruda: rallada en ensaladas para un toque crujiente y nutritivo.
Jugos y batidos: mezcla con manzana, zanahoria y jengibre para desintoxicar y energizar.
Asada: con aceite de oliva y hierbas para un sabor dulce y caramelizado.
Sopas y guisos: imprescindible en borscht o guisos de verduras.
Encurtida: en vinagre y especias, un acompañante sabroso y ácido.
Polvo de remolacha: deshidratada y molida para añadir color y nutrientes a batidos, sopas y repostería.
Otros usos creativos
