Si realmente quieres comer caracoles, es recomendable comprarlos y cocinarlos tú mismo. Hay razones para hacerlo. Primero, puedes limpiarlos mejor. Segundo, cocinarlos a alta temperatura durante más tiempo puede eliminar los parásitos de los caracoles.
Si no sabes lavarlos ni cocinarlos, no deberías comerlos. Al fin y al cabo, la salud es más importante que lo delicioso.
