
¿Te pasaste de sal al cocinar? No agregues agua, haz esto:
Azúcar (muy poca cantidad): puede contrarrestar el exceso de sal en algunas salsas o estofados.
Un chorrito de vinagre o jugo de limón: el ácido equilibra el sabor salado en platos de legumbres, sopas o carnes.
Crema o leche: en sopas o salsas cremosas, los lácteos suavizan el impacto de la sal.
Arroz crudo envuelto en una gasa: actúa como esponja para absorber sal, especialmente en caldos.
🚫 Lo que NO debes hacer:
Agregar demasiada agua, porque perderás textura, sabor y concentración.
Tapar el error con más especias o grasa: solo complica el equilibrio.
✅ Conclusión:
Cocinar no es solo seguir recetas, ¡también es saber resolver errores! La próxima vez que te excedas con la sal, recuerda que una simple papa puede ser tu salvación.