Té de salvia (para la memoria y la inflamación)
Hierva 1 taza de agua y añada 1 cucharadita de salvia seca (o unas hojas frescas).
Deje reposar durante 10 minutos, cuele y beba una o dos veces al día.
Aceite de salvia (para aliviar la artritis y el dolor articular)
Caliente ¼ de taza de aceite de oliva y añada un puñado de hojas frescas de salvia.
Deje reposar a fuego lento durante 10 minutos, cuele y masajee las zonas afectadas.
Inhalación de vapor de salvia (para dolores de cabeza y relajación)
Hierva 2 tazas de agua, añada unas hojas de salvia e inhale el vapor durante 5-10 minutos.
Consejos adicionales para obtener los mejores resultados
Combine la salvia con cúrcuma o jengibre para obtener efectos antiinflamatorios aún más potentes.
Manténgase hidratado para favorecer la lubricación articular y la función cerebral.
¡Agregue salvia fresca a sus comidas para obtener beneficios diarios!
Con sus propiedades curativas naturales, la salvia puede ayudar a proteger el cerebro, aliviar el dolor de las articulaciones y reducir la inflamación, ¡todo sin depender de medicamentos de farmacia!
