El juicio contra una enfermera pediátrica sospechosa de haber falsificado inyecciones de vacunas a cientos de niños se abrió el lunes 15 de septiembre de 2025. El caso, revelado por la prensa española, ha despertado una fuerte emotividad tanto por la magnitud de los hechos como por los riesgos para la salud ocasionados.
Vacunas “ficticias” entre 2021 y 2022
Entre febrero de 2021 y septiembre de 2022, la profesional sanitaria trabajó en el centro de salud de Osakidetza, en el País Vasco. Según la fiscalía, inyectó a 404 niños… sin administrarles ni una sola dosis. Los frascos de vacunas fueron vaciados y desechados, mientras que los historiales médicos se completaron meticulosamente como si todo hubiera transcurrido con normalidad.
Una madre declaró ante el tribunal: «Escondió el brazo de mi hijo», lo que ilustra cómo la profesional ocultó sus acciones para no despertar sospechas entre los padres presentes.
Daños a la salud y financieros
Las consecuencias son graves: se informó de que se desperdiciaron vacunas por valor de más de 26.000 euros, y cientos de niños se encuentran ahora desprotegidos contra enfermedades potencialmente graves. En un intento de reconstruir los hechos, se escuchó a más de 70 testigos durante la audiencia.
